martes, 10 de enero de 2012

La crítica de la semana


PX3D: Paranormal como puedas.



Es muy digno hacer productos comerciales. Es muy digno hacer productos comerciales de terror. Del ánimo más pesetero han salido grandes películas (la saga “Scream”, “Jóvenes y Brujas”, “Sé lo que Hicisteis el Último Verano”, “Pesadilla en Elm Street”… y no digan que no las han visto cien veces). Pero cuando intentas hacer un producto para multisala, lo llenas de chicos guapos, y no funciona… mal vamos. Puede ser por dos motivos; uno, que el género en realidad no le interesa ni al productor, ni al director, ni al guionista. Dos, que todo el mundo se ha tomado el proyecto como algo sin enjundia.
Una de estas dos podría ser la causa de que PX3D no haya tenido el éxito esperado, pese a contar con la presencia de Amaia Salamanca , Maxi Iglesias, y un 3D al servicio del gore y los culos gratuitos (culos que tanto juego han dado, por ejemplo, en “Torrente 4” y en “Destino Final 3D”).  A pesar de que los títulos de siglas se puede decir que tienen tradición en nuestro audiovisual (A3MSC, SJK, HKM, SMS) y que todas tienen un significado entre tierno y ridículo (“A Tres Metros Sobre el Cielo”, “Santa Justa Klan”, “Hablan Kantan Mienten”, “Sin Miedo a Soñar”), “PX3D” o lo que es lo mismo “Paranormal Experience 3D” no ha tenido el mismo éxito, quizás porque si aquellos productos (dos series, una película, y un grupo de música) eran conscientes de que haciendo un producto juvenil puedes caer en la autoparodia (como en el caso de “SMS”) o empatizar al máximo con el mundo que quieres retratar (caso de “A3MSC”) . 

“Paranormal Experience 3D” tiene poco de “experience”; se trata en realidad de la clásica película de un grupo de gente que va, un poco porque sí y otro poco porque toca, a sitio abandonado que parecía tener un fantasma y al final lo tiene. El giro final  ni siquiera hace que mejore: pasa de ser la historia de unos tolais a los que matan a una historia médica sin el menor interés. Una chica responsable (interpretada por Amaia Salamanca) habla con su profesor tras un experimento cercano a los malos tratos y decide que se va a plantar (con unos compañeros y su hermana tronada que va básicamente porque tiene una furgoneta) en un pueblo abandonado que se llama Susurro. En Susurro parece haber un fantasma. El médico local torturaba y asesinaba gente durante la Guerra Civil.  Los arquetipos presentes son los siguientes: la responsable (Amaia Salamanca), dos chulazos intercambiables (interpretados por Maxi Iglesias y Lucho Fernández) de la facul, una tía buena (Úrsula Corberó, importada directamente de “Física o Química”, más conocida como “FOQ”), un friki (Óscar Sinela) que más bien parece lo que se imagina una señora de Valladolid que es un friki, y la citada hermana loca (Alba Ribas, la única actriz que destaca, quizás porque su personajes es eso, un personaje, y no un arquetipo). Esto es la historia.  Podríamos meternos en el argumento de la película, pero no merece la pena. Son los detalles los que nos revelan que el equipo no se ha tomado esta película en serio. Veámoslo por encima: La “tía buena” no es exactamente una tía buena, sino una chica mona. Úrsula Corberó intenta hacer de pija tía buena, pero no le sale.  El motivo es, seguramente, que una pija vestida del Berskha es muy poco creíble…El “friki” se lleva un PC para hacer las pruebas de rigor... y se baja los programas de Internet. Creemos que de Softonic. Intenta hacer a la hermana loca entrar en trance, y para ello se baja “signos cabalísticos” que son por lo menos dibujos del Windings….En los flashbacks, las hermanas reviven duros momentos con su padre viudo. Entendemos que vivían en una mansión por lo menos. Lo que no entendemos ya tanto es por qué  en una mansión o, al menos, en una casa espaciosa y de lujo, tenían suelo de terrazo…El pueblo, que lleva abandonado desde la Guerra Civil, tiene ventanas que han sido tapiadas once horas antes, a juzgar por el estado de los ladrillos. Seguramente alguien se dio cuenta de que por alguna de esas ventanas se veía algo que no cuadraba y decidió cortar por lo sano…Los chulazos intercambiables se supone que estudian Medicina, pero por su atuendo, acento, y pose general, se nos hacen más afines a una FP de mecánica…Entendemos que los habitantes del pueblo, antes de desaparecer, envolvieron todas las figuras de la iglesia de forma que dieran miedo. No bastaba con envolverlas para protegerlas del polvo, no: que dieran canguelo…Entendemos también que la protagonista es una chica responsable y que estudia con beca. Lo que da un poco de grima es que no se cambie de ropa en prácticamente toda la película. Entendemos, por último, que el pueblo está abandonado, pero… ¿el resto de localizaciones? ¿Por qué no hay nadie por los pasillos? ¿Por qué apenas se cruzan con dos personas en el parque?

Todas estas cosas no serían más que detalles si la película fuera trepidante o entretenida como los filmes a los que quiere imitar (y la lista es larga e interesante: “Se lo que Hicisteis el Último Verano”, “Las Colinas Tienen Ojos”, “El Proyecto de la Bruja de Blair”, “San Valentín Sangriento 3D”, “Hostel”…) pero si llegas… algo va mal.

Una pena que un proyecto tan atractivo se quedase a medio gas.  A veces, todos los elementos para el éxito, no da un éxito…