jueves, 22 de abril de 2010

Poder y gloria



De vez en cuando voy a fiestas. Sólo es de vez en cuando, pero creéis que es "muy a menudo" o "todo el tiempo" porque saco muchas fotos y luego las cuelgo en Flickr. Y me autoetiqueto en Facebook. Que eso sí que es triste. Pero en realidad sólo es de vez en cuando. Cuando me invitan de rebote o algo. Es decir, no soy esa presencia imprescindible de la Noche. Cada uno tiene su nicho, y ese no es el mío, aunque no me incomoda.

Así que hay gente como por ejemplo Raza Becaria, que me ha invitado dos años seguidos a ser su +1 en la entrega de premios de Jameson Notodofilmfest. Y yo, que quería hacer una crónica para el blog y entrevistar a Lucrecia Martel, he aceptado gustosa, porque he ido como siempre con la hora pegada al culo en tema de acreditaciones (aunque he de decir que la chica de prensa del Notodo es de lo más rápida, eficiente, y amable).

Y aquí viene mi crónica...

El tío Paco con la rebaja

Algunos os creeréis que para ir a una gala de cine hay que ir arreglado. To wapo, que se dice en el messenger. Y yo no podría estar más de acuerdo con vosotros. Pero en el Notodo es un poco distinto, porque no solo es de buen tono ir vestido igual que a Tribunal, sino que se mira con desconfianza y recelo a quien se salta la etiqueta de los vaqueros rasgados y la camiseta de lema cachondo pero cinéfilo.
De hecho, hay una subraza dentro de los nominados/ganadores que piensa que cualquier chica un poco arreglada es actriz o quiere serlo y que por ende si le das la brasa unos diez minutos puedes percutirla y meterte una raya que previamente te has hecho en su entreteto. Que se sepa esto aún no ha funcionado, así que desde aquí conmino a los jóvenes (lo de jóvenes es un decir) cineastas a que se corten un pelo a la hora de buitrear a las chavalas.
Explicado esto, vayamos a una explicación rápida de cómo se debe de ir a un festival de estos:
Si eres del jurado o afín, de traje o vestido de noche. To wapo, vaya.
Si eres nominado, con el mismo conjunto con el que te lías un señor porro los jueves en la facultad, antes de jugar con una de esas pelotas de arroz.
Si eres amigo de alguien, o no tienes nada que ver con el cine, arréglate todo lo que puedas y más.

El año pasado la gala fue en La Florida. Había un montón de invitados, en grupitos de cuatro o cinco en unas mesas muy cucas, y en cada mesa, una botellaza de Whisky (que si se gastaba te reponían, como en mi mesa, que había un pro de las barras libres) y todas las sodas que necesitases. Como la gala dura casi tres horas y los chistes no siempre son buenos (esto es lo que pasa en las entregas de premios), el tener a la gente cocida desde bien pronto ayuda mucho a que todo el mundo ría, aplauda, y de volteretas cuando hace falta.

Pero este año, en el Teatro Alcázar, en estas sillas antiguas de los teatros, que se construyeron cuando los españoles eran chaparritos y con el culo forjado en hierro, la gente no podía reír con calma. Para empezar, todos en fila, no podían, no podíamos, hablar con calma, ni ponernos copas, ni nada. Había fuera un chica haciendo algodón de azúcar, pero a mi no me dio (tampoco pedí, conste). Para que os hagáis una idea, os dejo una foto comparando ambos años.






Entre los invitados a los que pude reconocer, o ver estaban (bienvenidos al momento Popy Blasco de la entrada), Sergio Barrejón, Borja Cobeaga, Diego San José, Nahikari Ipiña, Caótica Ana (Manuela Vellés, vaya), Quim Gutiérrez (que se casa conmigo la semana que viene), Jim Box, el tío de Azuloscurocasinegro, Ernesto Sevilla, Beatriz Santa Cruz, el equipo humano de "Tú Antes Molabas", Javier Botet, J.A. Bayona, Isaki Lacuesta, Fesser, Carlos Vermut, QueridoAntonio, y un montón de gente que trabaja en estas cosas, o que son como los caracoles, pero que en vez de salir con el sol, salen con las galas y la barra libre.

"Te amo. Mucho"

Luis Larrodera, elegante, apuesto, simpático, y con presencia, presentó la gala e hizo a veces lo que pudo con un guión que bien no estaba pensado para él, bien no cuajaba en ningún caso. Pero ahí lo dió todo, el tío, sin perder la compostura ni por un segundo. Era mucho mejor cuando decía las cosas espontáneamente. Con lo que me pregunto, ¿por qué no coescriben guionista y presentador los guiones? ¿O por qué no van sin guión y dejan que hablen sin más? Sería tan natural, y tan bonito... porque los momentos en los que más se rió la gente fue cuando las cosas salían de verdad. Menos una chica a mi lado, que no podía con la vida, que se descojonaba con cada corto que ponían. Qué público más agradecido. Si alguno la conoce, por favor que me pase su mail, que la quiero invitar a cualquier cosa que haga de comedia, ¡es el espectador soñado por cualquiera!

El premio para el rey del Box Office fue para "El fin del Mundo", de QueridoAntonio. Brillante. Tampoco sorprende, porque Alberto González, cuando lo borda, lo borda.

Premio del público a la mejor película. I wish, de Juan Pablo Martín Rosete. Ejem, ejem. "He hecho un post sobre esto, léetelo," dijo Raza Becaria. Y hasta que no llegué a casa (al día siguiente) no entendí por qué dió un bote en el asiento cuando se anunció este premio. Y es que resulta que los directores habían hecho una campaña mediática para que les votásemos, ya que si ganaban iban a traer al señor mendigo vagabundo de su corto, que se llama Moses, a que viera España, y le iban a dar el dinero a los pobres de San Francisco. Por supuesto, Moses no vino (por la ceniza de los islandeses), y yo he hecho un corto con unos niños cojitos y quiero que me votéis porque si gano les compro un helado a cada uno.

Premio Calle 13. "Mirada Perdida", de David Pareja. A pesar de que lo que cuenta no se sostiene muy bien, la manera en la que lo hace y lo que se intuye detrás, hacen que merezca mucho la pena. Este chico salió a dar las gracias y generó un pequeño debate en mi zona cuando le dijo a su novia "Te amo. Mucho". Según unos, una babosada. Según otros, un bonito detalle de amor. Luego se corrió la voz (cuando lo volvió a hacer al recoger otro premio) de que lo hacía para que la novia supiera en todo momento que la quiere, y así quiera estar siempre a su lado. Ahora que me he metido con el director del corto, podemos seguir. Gracias.

Premio Starlight. "Solos", de Pablo Vara. Este premio me interesaba porque el corto tenía que ir sobre el espacio. Quise presentarme pero iba mal de tiempo, bla bla bla. No he visto los cortos nominados, sólo el ganador. Entra dentro del subgénero "Corto con anciano que nos enseña lo mal que está el mundo", y el ganador, al recoger el premio, mencionó que había presentado muchos cortos, y que no le habían hecho mucho caso. Dio las gracias un poco de pasada y se fue. Esta costumbre se extendió por el resto de la gala. Algunas de las personas que salían a hablar decidieron que lo mejor era hacerse autopromoción al precio que fuera.

Premio Los Goyita. "Micromapa de los sonidos de Tokyo", de Mar Delgado García y Esaú Dharma. El discurso más simpático y sentido de la noche. Una pena que el título del premio sea tan desafortunado.

Premio Una Película de... Solución aquí

Premio a la Mejor Interpretación, Ex aequo a Daniel Pérez Prada por "Ritmósis" e Isabel Osca por "llama ya". Si tienes una abuela, tía, madre, vecina así mayor, ponla en un corto que algo te dan seguro.

Premio a Mejor Guión. "El fin del mundo", de Queridoantonio. Pues eso. Otra vez.

Premio al mejor Corto de Animación. "Capitán Hacedor de Estragos", de Vicente Molina Pardo. Y digo yo, que a todos nos gusta Muchachada Nui, pero podríamos dejar de copiarlos sólo un ratito, ¿no? Se me ocurre, no se.

Premio a Mejor Documental. ·"El Día que yo me muera", de David Valero Simón. Un elocuente diálogo entre una viuda y su hija cuado van a visitar el nicho del padre para limpiarlo y dejarlo a punto.

Premio a la Mejor Película de Ficción. "Mirada Perdida", de David Pareja. Más arriba, el comentario.

Premio Especial del Jurado, "Los Gritones", de Roberto Pérez Toledo. Podría ser un corto con chiste, pero está por encima de ello, por suerte. Da grima, ternura, pena, y risa, todo a un tiempo.

Y de los cortos del jurado, os recomiendo "Un novio de mierda", de Borja Cobeaga, "2010", de Isaki Lacuesta, "(Uno de los) Primos", de Daniel Sánchez Arévalo, y "Pescados" de Lucrecia Martel.

Y esto fue lo que pasó, entre unas cosas y otras...


El pan y los peces

Este año por supuesto la fiesta no podía ser en el Alcázar (aunque hubiera molado) y nos mandaron a todos a Chicote, donde nos dieron a cada uno un vale para copa. Lo comento porque se ve que estamos mal de pelas... Si en el teatro había 300 personas, de alguna manera entraron todas en Chicote, junto a Lucía Extebarría, que junto a Cayetana Guillén-Cuervo y Amaya Arzuaga, tengo la teoría de que es parte del mobiliario del citado bar. Ah, todavía recuerdo la primera vez que fui al Chicote, sin enterarme de nada, a los 17 años, a tomarme un batido de chocolate... y luego al búho.
Ahí, haciendo Tetris, pasamos las horas, para luego irnos al Wurli. He elaborado una lista de las cosas que pasaron, para vuestro solaz:

- Hablé con acento argentino durante media hora.
- Una chica tatuada con tetas enormes nos invitó a todos los que estábamos en Chicote a un after a su casa (C/Infantas, 6, 2º). Ayer supe por Julio Prieto que es una conocida figura de la noche madrileña.
- Un argentino me acorraló dentro del baño, y tras un forcejeo, me llamó frígida y se piró.
- Piqué piedra.
- Hice tres cobras como tres catedrales.
-Le dije a un tío que me dejara en paz y me respondió "Tú a mi no me das órdenes". Arte.
-Insulté a un tío porque no le gustaba Pagafantas. No tanto por defender la peli sino para que me dejara en paz, que eran las 7 de la mañana e insistía en hablar de crítica de cine.
-Escribí un mensaje en el baño, pero nunca será leído por su destinatario.
- Se me quedó el vale para copa de Raza Becaria en el bolso, y por tanto tuvo que pagar su copa.
- Me dijo Diego San José que los updates de mi facebook son angustiosos y que por favor, que entregue alguna vez a tiempo aunque solo sea para leerlo.
-No fui al baño del Chicote.
- Los premios rodaron por todo el bar hasta acabar, creo, en manos de quien no correspondía.


Y tras estas y otras cosas que no pongo porque no me apetece (que me da pereza), los restos nos fuimos a un bar a desayunar. Ahí conocí al gran Charlie Bautista, músico de Tulsa, Christina Rosenvinge, y Russian Red entre otros.

Y me volví a casa pensando en lo difícil que es ver a un cineasta con voz propia, pero de verdad. Por cierto, no quiero cerrar el post sin mencionar que me acaba de caer agua hirviendo en los pantalones.


5 comentarios:

Mameluco dijo...

Lo mejor es quedarse en casita. Esas cosas deben ser muy chungas, lleno de gafapastas, tontosdelhaba y chismosos.
Así va el cine en España. En vez de tertulias en el Café Gijón, hay fiestas de marcas de whisky. No hay color.

Gaspar Hauser dijo...

Sí, ver un cineasta español con voz propia es tan dificil como ver un hombre heterosexual en un concierto de Encarnita Polo. Yo creo que tú, Jimina, sí la tienes (la voz propia, digo), pero un consejo: déjate de fiestas y de mezclarte con mediocres, y ponte a hacer ALGO. En serio. No vas a ser joven eternamente, y ya vas camino de la treintena (como yo, todo hay que decirlo).

Julio dijo...

Entro para decir que hay una raza peor que el cortometrajista enrrollado con la camiseta de los picapiedra: el arqueólogo gañán sobatías que te considera inferior por ser tímido y guardar las distancias con el género femenino.

Un día de meteré por el culo un cimborrio fenicio, y acabarás cual columna de Bernini de lorzas inconclusas.

Alfins dijo...

"...
- Piqué piedra.
- Hice tres cobras como tres catedrales.
..."

Tú también, Jimina.

P.d. Gracias por acercarme un poquito al Notodo desde tu particular mirada perdida :-P

Andor dijo...

La del hacedor se estragos me ha parecido un churro :P
Sin embargo "Los Gritones" me ha gustado :D